ESTADO DEL ARTE
30 de enero de 2007

Redes ópticas avanzadas

Redes ópticas avanzadas

Redes ópticas avanzadas

La mayoría de las redes de comunicaciones de banda ancha actuales no son escalables de un modo sencillo, tienen limitadas la interoperabilidad de su hardware de red con distintos vendors, su versatilidad y su adaptabilidad cuando hay cambios en la red de transporte. Cualquiera de estas prestaciones se puede llegar a obtener pero a un coste elevado y en procesos muy lentos. Esto se debe a diversos factores: coexisten múltiples redes dependiendo del tipo de servicio y son de arquitectura compleja, la reubicación de ancho de banda es muy lenta y muy cara, la protección principalmente es provista por SDH y las redes son de carácter regional.

La evolución natural de las redes ópticas exige que las nuevas redes sean adaptables al tipo y clase de servicio (IP, ATM, SONET/SDH), que el ancho de banda bajo demanda pueda ser proporcionado de manera rápida y eficiente, que sean redes de alta disponibilidad, de mayor capacidad y flexibilidad, de crecimiento sencillo y con una perspectiva de redes globales.

La mayoría de recomendaciones convergen en que la solución son las redes malladas, interconectadas por nodos de conmutación óptica reconfigurables dinámicamente y gestionadas por un plano de control que aporte la inteligencia a la red. Como principales ventajas, las redes malladas tienen mayor disponibilidad en caso de fallo y con menos recursos —mucho menor número de secciones de trabajo más respaldo— que una red clásica interconectada en anillos, el aprovisionamiento y el despliegue es sumamente más sencillo que en este tipo de red.

El elemento clave en este tipo de redes es un conmutador óptico que es capaz de conmutar lambdas (servicios) de manera dinámica y en tiempo real (según las necesidades y requerimientos de ancho de banda, calidad de servicio, etc) entre las subredes que conforman las mallas. El dispositivo comercial es el módulo conmutador denominado ROADM (Reconfigurable Optical Add Drop Multiplexer).

La plataforma Proteus de W-onesys permite la inserción de módulos ROADM “colorless” de hasta 8 puertos. El objeto principal de estos dispositivos es la conmutación, ecualización, inserción y extracción de canales ópticos a longitud de onda DWDM. La combinación de ROADMs con transponders con salida óptica a longitud de onda sintonizable DWDM y monitores de red de W-onesys, que evalúan la calidad de un enlace determinado (potencias, relación señal a ruido por lambda, etc), permiten al plano de control implementar en tiempo real la provisión de caminos y portadoras ópticas para el transporte de canales con anchos de banda bajo demanda de hasta 10G y configurar automáticamente decenas de enlaces ópticos.

El plano de control de las soluciones de W-onesys está basado en el estándar GMPLS y, por lo tanto, soporta interoperabilidad con otros vendors. Este protocolo está fundamentado en un mínimo de funciones que nuestros equipos soportan: descubrimiento de nodos vecinos y recursos de red, la computación del camino y posterior encaminamiento (OSPF), la señalización (entre los agentes de control en el establecimiento y mantenimiento de las conexiones, mediante el protocolo RSVP-TE) y la gestión de recursos locales.